
Este martes 22 de septiembre comenzó en el Centro Cultural CEINA el Taller de Crítica Teatral para Jóvenes, instancia formativa dirigida a participantes de entre 14 y 23 años que, hasta noviembre, abordará herramientas de apreciación estética, análisis crítico y comunicación de las artes escénicas, a cargo de los docentes Javiera Larraín, Javier Alvarado y Lucía Olmos, respectivamente.

¿Qué vemos cuando vemos teatro? Y, acaso más importante, ¿desde qué lugar vemos y comprendemos el teatro? Con preguntas sobre las experiencias afectivas a la hora de ver una obra o sobre la manera en que las recordamos y verbalizamos frente a otros; comenzó este martes 22 de septiembre en el Centro Cultural CEINA, la primera jornada del Taller de Crítica Teatral para Jóvenes, programa formativo que busca entregar herramientas para observar, interpretar y comunicar una experiencia escénica desde una perspectiva crítica y personal.
Dirigido a jóvenes de entre 14 y 23 años, el taller se desarrollará entre el 22 de septiembre y el 21 de noviembre; proponiendo acercar la crítica teatral no como un ejercicio reservado exclusivamente a especialistas, sino también como una práctica capaz de fortalecer la observación y el pensamiento crítico desde una mirada propia frente a las artes escénicas. Frente a esta premisa, es que la jornada inaugural estuvo dedicada a presentar el programa y a introducir de inmediato a las y los participantes en el ejercicio de la apreciación artística, a partir de una inquietud que atravesará buena parte del proceso formativo: ¿qué vemos –o, incluso, que no vemos– cuando nos enfrentamos a una obra de arte? La sesión buscó –así– comenzar a problematizar de lleno, la aparente naturalidad inocua de la mirada como un mero acto pasivo, con el fin de reconocer que toda experiencia artística está atravesada por percepciones, afectos, conocimientos previos y –por supuesto– interpretaciones.

Así, a lo largo de sus 18 sesiones, el programa profundizará progresivamente en distintas dimensiones de la experiencia teatral. Entre sus contenidos se encuentran los principios de la estética, la relación entre forma y contenido, la puesta en escena y sus componentes, la estructura de una crítica teatral, el juicio estético, las diferentes posiciones que puede adoptar quien ejerce la crítica y conceptos provenientes de los estudios teatrales y de performance.
El recorrido contempla también, una dimensión comunicacional y práctica; ya que las y los jóvenes trabajarán con storytelling, comunicación digital, podcast, videoblog y contenidos para redes sociales; explorando distintas maneras de transformar una experiencia escénica en un discurso capaz de ser compartido con otras audiencias. Hacia el cierre del proceso, habrá dos laboratorios que estarán destinados al desarrollo de un producto mediático de crítica teatral escogido por cada participante.
Más que enseñar una única manera de “leer de forma correcta o unívoca” una obra, el taller propone ensanchar las posibilidades de la mirada: el detenerse ante aquello que ocurre en escena, el reconocer los signos que la componen, el ser capaces de formular preguntas y de encontrar un lenguaje propio para comunicar lo observado. En una cultura marcada por la velocidad con que consumimos imágenes, opiniones de otros y contenidos que no sabemos si son ciertos o no del todo, el acto de volver a mirar –y concederse el tiempo necesario para pensar aquello que se ha visto– aparece como una forma urgentemente necesaria de recuperar la experiencia crítica, que en esta sociedad global y automatizada aún no se ha perdido del todo.
Cabe señalar, que el Taller de Crítica Teatral para Jóvenes gracias al financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través del Fondo Nacional de Fomento y Desarrollo de las Artes Escénicas, Convocatoria 2026.
Créditos imágenes: © Lucía Olmos Alarcón




